El técnico/a superior en Alta Cocina está capacitado/a para elaborar, presentar, conservar e innovar en productos de cocina avanzada y de laboratorio, aplicando técnicas y métodos que requieren conocimientos profundos y actualizados en la materia, ponderando objetivos operativos y económicos del negocio gastronómico.
El técnico está capacitado para emplear protocolos y normas de seguridad laboral, ambiental y de calidad así como buenas prácticas en la manipulación alimentaria.
Otras de las funciones son las de asesorar, planificar, organizar y coordinar los procesos de producción, atendiendo muy especialmente a las demandas del mercado, logrando el máximo rendimiento de los recursos disponibles y la mayor eficiencia de los equipos de trabajo, en cualquiera de los contextos laborales del sector socio-productivo del sector gastronómico.
Coordina asimismo el armado y producción de las diferentes ofertas gastronómicas, en lo relativo a las compras de alimentos y bebidas, a la contratación o al desarrollo de servicios y al control de las reservas (stock) de los insumos.
Es competente para resolver, con sus conocimientos y metodologías, los problemas de operación que surjan dentro de los diferentes establecimientos y para proponer alternativas y mejoras en procesos dentro de la línea de producción, con la finalidad de hacer más eficiente el negocio y/o la organización.
Debe tener en cuenta el bienestar, la salud del cliente y su calidad de vida en cuanto a propuestas gastronómicas ofrecidas, llevar el control en la preparación de los alimentos según las exigencias de los consumidores y está capacitado para supervisar el manejo de las materias primas en su producción, cumpliendo con los procedimientos y las normativas establecidas.
Sabe gestionar las diferentes actividades, roles y funciones de los miembros de un equipo de trabajo.
Maneja y actúa sin inconvenientes en situaciones bajo presión, especialmente en periodos de mucho trabajo, soluciona conflictos, encuentra alternativas y selecciona reemplazos en aras de lograr los objetivos estipulados.
Está capacitado para verificar y mantener la higiene de los materiales, utensilios y del ambiente laboral, de forma de garantizar que el trabajo realizado no perjudique la salud de los comensales.
Elabora y desarrolla menús, con una mirada innovadora y en concordancia a las tendencias actuales, teniendo en cuenta las exigencias del establecimiento y las distintas variables que estas implican, como lo son: el equilibrio nutricional, los costos, el perfil de negocio, el público objetivo, etc.
Controla las materias primas, su recepción, verificación y almacenaje, en óptimas condiciones higiénicas y sanitarias.
Otra de las labores muy importantes de un técnico es la correcta planificación y distribución del trabajo administrativo, material y operativo dentro y fuera de la cocina, en locales o emprendimientos gastronómicos, en empresas del sector de pequeño o gran porte.
Realiza propuestas culinarias, considerando óptimas condiciones organolépticas y supervisa su elaboración y los procesos de producción, entre otras funciones.
El técnico en Alta Cocina es un profesional que puede desempeñarse de forma global en áreas del sector gastronómico. La capacitación adicional en idiomas (francés e inglés), en informática y en aspectos relativos a lo administrativo le permitirá insertarse en diferentes organizaciones del mercado laboral y ser competente para la realización de diversas actividades y funciones del sector socio-productivo en cuestión.
Marina Guarino
Licenciada en Turismo